Parece que las cosas están cambiando en Valencia, una demostración es el reciente nombramiento de Jose Luis Pérez Pont como director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, uno de los puestos más importantes de gestión de las artes plásticas en toda la comunidad, puesto desde el que Consuelo Ciscar llegaría a dirigir el IVAM. Y esta es una mención que viene a cuento, pues Pérez Pont (Alicante 1972, abogado, crítico de arte y comisario) encabezó gran parte del enfrentamiento en su recta final del sector artístico valenciano contra Consuelo Ciscar, llegando a tener un enfrentamiento personal con ella y siendo expulsado de una rueda de prensa en el propio IVAM, pero curiosamente todavía Consuelo Ciscar sigue siendo consejera del Consorcio.

Pérez Pont, miembro del Consejo de Críticos desde sus inicios y miembro en Valencia de la Associació de Valenciana de Crítics d’Art, de la que fue presidente, tiene ahora en sus manos la posibilidad de corregir muchos de los defectos y problemas que hay en la gestión cultural de su Comunidad, pues el Consorcio cuenta con una dotación económica de 2.117.770 euros, de los que 1.413.488 corresponde a actividades.

Pérez Pont fue uno de los principales impulsores de la aplicación en Valencia del Código de Buenas Prácticas y, efectivamente, su nombramiento se ha decidido por concurso internacional que la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte había convocado. La terna de candidatos para relevar a Felipe Garín (que se jubilará con este nombramiento) del cargo estaba formada por José Luis Pérez Pont, Maite Ibáñez y Ricard Huerta. La favorita parecía ser Maite Ibañez, aunque finalmente y contra todo pronóstico ha sido Perez Pont el ganador. En otro concurso en paralelo se ha nombrado a Abel Guarinos como director de Cultur Arts. Se enfrentan los dos nuevos nombramientos ahora a un Consorcio desorganizado por años de una gestión cuanto menos dudosa y que ha atravesado los importantes cambios políticos que ha habido en Valencia sin pestañear. Hasta ahora.