Hace apenas un mes que el arquitecto Calatrava era imputado en el caso Palma Arena por haber cobrado 1,2 millones de euros por el anteproyecto de un palacio de la ópera en Mallorca. Ahora Calatrava vuelve a ser noticia por una demanda que le acusa de haber cobrado 2,7 millones de euros por un proyecto que, ante su desmesurado coste, nunca se llevó a cabo. El dinero cobrado por el arquitecto eran los costes del anteproyecto para un Centro de Convenciones en Castellón y por cada coste extra que se presentara el arquitecto firmó que ganaría un 12,5% más. Es así como se acusa a Calatrava de haber cobrado unos 6 millones de euros ya que la superficie del proyecto se aumentó y, con ella, sus costes. El contrato de Calatrava estaba firmado por el presidente de la Generalitat Francisco Camps y el caso será llevado a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat.