Tanto por el contenido de sus obras como por la forma en que plasmaba sus relatos, William S. Burroughs se considera hoy como un icono de la literatura del Siglo XX y, muy en particular, de la generación Beat. Los excesos de su vida y su obra le convirtieron en un personaje idolatrado y repudiado por igual del que hoy en día se estudia su trabajo literario y se suele dejar de lado su talante más artístico y visual. La exposición Cut-ups, Cut-ins, Cut-outs que acoge la Kunsthalle de Viena hasta el 21 de octubre pretende ligar su obra escrita con sus dibujos, collages y pinturas ya que, todas estas creaciones, son en realidad parte de un método con el que innovó en una y otra disciplina: los cut-ups, el ensamblaje de imagen y texto, las asociaciones y encadenaciones narrativas… recursos que se aprecian por igual en sus publicaciones y sus imágenes y que, en definitiva, forman parte del discurso del que fue uno de los pensadores que más contribuyó a alterar el modo de vida confortable y estereotipado del sueño americano.

Imagen: William S. Burroughs y Brion Gysin. Untitled (p. 155), c. 1965. Cortesía de Los Angeles County Museum y el Estate of William S. Burroughs.