Quien visite París tiene la oportunidad, hasta junio, de disfrutar en primera persona del trabajo del artista americano Bruce Nauman (Indiana, 1941), que muestra su mayor exposición en la capital francesa en quince años en la Fundación Cartier. Para el evento, Nauman ha seleccionado series de distintos proyectos recientes, presentados por vez primera en Francia, además de otras piezas más icónicas de su producción. La mezcla de obras muestra la diversidad que el artista ha explorado a lo largo de los años, mostrando cómo el entorno de las piezas resulta fundamental para la concepción de las mismas. No falta, en la Fundación Cartier, todo el ensamblaje que rodea al trabajo del artista, con trabajos que envuelven al espectador en un entorno sensorial y físico. La variedad de medios que Nauman utiliza van desde la escultura a la fotografía, pasando por el neón, el vídeo, el dibujo o la performance. No es casualidad que el artista estudiara inicialmente matemáticas y física, y que estas disciplinas hayan influido en su trabajo artístico, altamente sofisticado y centrado en el lenguaje y su ambivalencia, siendo Ludwig Wittgenstein uno de sus referentes principales.

Para esta exposición, la Fundación Cartier despliega el trabajo de Nauman en distintas salas de su sede, como la planta baja, donde encontramos espacios vacíos y obras que hablan de la transparencia e inmaterialidad; la sala principal de exposiciones, con proyecciones de gran tamaño y piezas sostenidas en el aire, jugando con nuestra percepción óptica; o esculturas y voces casi espectrales en las salas adyacentes. Todo el conjunto expositivo ha sido concebido para este espacio, creando así un paseo por el trabajo del artista en un proyecto único en París. (Bruce Nauman. Fundación Cartier para el arte contemporáneo, del 14 de marzo al 21 de junio de 2015).


Imagen: Bruce Nauman. Pencil Lift/Mr. Rogers, 2013.