A pesar de que en la realidad española los recortes acechan a la cultura en una relación depredador-presa y el patrimonio museológico lucha por su conservación, hay países que llaman la atención en una clara apuesta por la cultura como factor de desarrollo. Uno de ellos, y cuyas estadísticas de inversiones a museos destacan por inauditas, es Brasil. Según el informe de inversiones en el área de museos realizado por el Instituto Brasileño de Museos (IBRAM), la inversión en museos ha crecido cerca de un 1000% en los últimos diez años; pasando de 9,9 millones dólares en 2001 a 106,6 millones en 2011. Este ritmo de crecimiento y desarrollo viene marcado por una serie de políticas y proyectos – Política Nacional de Museos (2003), creación del Departamento de Museos (Demu) (2004) y la creación del IBRAM como órgano independiente vinculado directamente al Ministerio de Cultura (2009) – elaboradas con el fin de mantener un nivel de calidad en el sector; desde potenciar la presencia pública de los museos y facilitar el acceso a la cultura, hasta crear más individuos capacitados para tratar con el patrimonio museológico así como mejorar las condiciones de los museos. Unas inversiones que se verán beneficiadas de cara a la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos, entre otros acontecimientos, que el país acogerá en el 2014 y 2016 respectivamente.