El artista Christian Boltanski, último representante de Francia en la Bienal de Venecia de 2011, ha anunciado que venderá su última serie de microvídeos a través de su página web. Estas obras, vídeos de un minuto con los que el artista recopila anécdotas y recuerdos de su propia biografía, son parte de la serie Storage Memory que entronca con el trabajo de archivo que recorre toda su obra así como con sus consideraciones sobre la necesidad de preservar la memoria individual que, tras la muerte y a diferencia de la memoria global-colectiva, se pierde para siempre. Por ello Boltanski ha encapsulado sus percepciones vitales y ofrece al espectador una suscripción anual a estas entregas audiovisuales al precio de 120 euros. Cada mes se suben diez vídeos por lo que cada vídeo cuesta un euro y, por cada suscripción, se recibe un certificado electrónico de propiedad. Una forma de asegurarse un hueco en el recuerdo de muchos más espectadores y, por qué no, otra forma de obtener nuevos ingresos.