La reconstrucción de una vida ha atraído siempre a los artistas a la hora de crear una obra. Una obsesión por no olvidar, porque la memoria adquiera entidad material y se convierta en algo imperecedero. Precisamente los recuerdos ajenos son el eje central de la exposición Obsesión. Biografías dispersas, resultado del curso de comisariado que Rosa Olivares ha impartido en el Centro Cultural de España (CCE) en Montevideo, Uruguay, el pasado mes de octubre. El trabajo final se presenta a modo de exposición con un comisariado colectivo por parte de todos los alumnos, a modo de equipo curatorial, que intentan reconstruir fragmentos biográficos de personas anónimas a partir de objetos e imágenes encontrados. Una existencia desconocida en la que lo cotidiano ya olvidado se revive aquí. Algunas referencias a la historia del arte como el ready made, la pérdida de autoría, el trabajo en equipo, una idea colectiva, o el artista como demiurgo son otros de los elementos que se derivan de esta exposición. Un gran proyecto en común, con una amplia nómina de comisarios, que nos muestran nuevas formas de concebir el comisariado y la puesta en marcha de una exposición. Son curadores de Obsesión Federico Sosa, Leo Simoes, Raúl Alvarez, Daniel Benoit, Marcelo Sienra Acosta, Juan Pablo Olivera Rodriguez, Gustavo Caggiani Oddo, Marcelo Pose Cucurovich, Alvaro García Vilches, Alicia Fornaro Gelós, Agustina Tierno, Ana Vallarino Katzenstein, Ana Valdés, Ana Maria Atanasio Dolder, Ana Maria Moreno DeBarbiere, Andrea López Ortiz, Andrea Pomar, Carolina Curbelo, Daniela Olivar, Denisse Bertolotti, Florencia Varela, Gabriela Targhetta, Mariana Cantere Fornelo, Patricia Villamarzo y Rosana Carrete. (Obsesión. Biografías dispersas, Centro Cultural de España (CCE), Montevideo, Uruguay. Del 1 de diciembre al 9 de diciembre de 2014).