Berenice Abbott (1898-1991) ha sido una de las fotógrafas más importantes del siglo XX, estando en activo seis décadas. Nació en Springfield, Ohio, en donde estudió periodismo, hasta que en el año 1918 se trasladó a Nueva York y comenzó a dedicarse a la escultura. Convivió con Djuna Barnes y estableció amistad con el dadaísta Marcel Duchamp y el fotógrafo Man Ray. Ya en el año 1921 Abbott se trasladó a París para estudiar escultura, en donde comenzó a trabajar como asistente para Man Ray. Fué en ese momento cuando comenzó su aventura con la fotografía. En 1926 expuso su obra en la Galería de París bajo el título de la Consagración de la primavera. Sus fotografías retratan la ciudad parisina, a sus habitantes, mediante una riqueza paisajística, un relato de la modernidad. Ahora el Martin-Gropius-Bau le dedica ahora una exposición con cerca de 80 fotografías, centrandose en su trabajo en Nueva York, formando un relato de la ciudad. También se aborda su trabajo de retratos y sus series fotográficas de caracter científico.

“La fotografía no te enseña cómo expresar tus emociones. Te enseña a ver”

Berenice Abbot

(Berenice Abbott photograps, Martin-Gropius-Bau, Berlín. Desde el 1 de julio al 3 de octubre de 2016)