Paolo Baratta ha regresado oficialmente a la presidencia de la Bienal de Venecia. Tras su destitución en favor de Giulio Malgara -una decisión política que gustó poco y que tras la marcha de Berlusconi se paró en seco- se le ha devuelto a su puesto no sin que haya habido diversas negociaciones y especulaciones al respecto. Es la tercera vez que Baratta, de 72 años, ostenta este puesto ya que fue presidente de 1998 a 2002 y de nuevo de 2007 a 2011. Ahora, tras varias protestas y una recogida de firmas con casi 4.000 participantes, retoma sus funciones y presidirá además de la bienal de arte, la de arquitectura y la Mostra de cine que cada año acoge la ciudad.