Ocho muestras. Ocho propuestas expositivas que darán la oportunidad al público de descubrir a artistas y fotógrafos no tan conocidos pero también de redescubrir a algunos de los grandes nombres de la pintura y la fotografía contemporánea. Así pues, este 2018, la Fundación MAPFRE programará un total de ocho exposiciones en Madrid y Barcelona, de las que destacan nombres como el de Balthus, Giacometti, Picasso, Picabia o Brassaï, entre otros. Igualmente, se quiere poner en valor a otros artistas como Ed van der Elsken o Shomej Tomatsu.

MADRID

El pistoletazo de salida a esta nueva temporada lo dan el 25 de enero en la Sala Bárbara de Braganza, con la retrospectiva que dedicarán a Ed van der Elsken, figura fundamental en la fotografía y el cine documental de los Países Bajos. En la muestra se abarcará la producción del fotógrafo, marcada por un trabajo experimental, expresivo y socialmente comprometido durante las cuatro décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Mientras, en la sala del Paseo de Recoletos, se inaugurará el 1 de febrero la muestra Derain, Balthus, Giacometti, una amistad entre artistas, que explorará por primera vez la relación entre estos tres autores a través de más de 200 obras que se centran en el periodo que abarca los años veinte y sesenta del siglo pasado. Esta muestra parte de unos puntos claves para entenderla como son el deseo de modernidad, la admiración por la tradición artística, el interés común por el arte de las civilizaciones primitivas, la participación en las artes escenográficas o la representación del mundo onírico.

Ya en el segundo trimestre, la Sala Recoletos expondrá a partir del 31 de mayo la muestra dedicada a Brassaï, miembro clave del grupo de fotógrafos europeos y estadounidenses que enriquecieron el potencial de la fotografía como forma artística en el siglo XX. En el trabajo de Brassaï destacó, sobre todo, la ciudad de París dando origen a numerosas obras significativas, captando instantes esenciales de su vitalidad nocturna. La capacidad evocadora de sus imágenes alcanzó un incuestionable reconocimiento que se extendió desde los círculos de la fotografía artística hasta la industria turística y los circuitos fotográficos comerciales. Por último, ya tras el verano, llegarán dos exposiciones más a la capital. En la Sala Bárbara de Braganza, el 20 de septiembre, se podrá ver la muestra dedicada a Humberto Rivas, que desarrolló su actividad fotográfica en España centrándose en el retrato y el paisaje y destacando las profundas marcas que el paso del tiempo deja en los rostros, los cuerpos, los espacios y los objetos. Finalmente, en la Sala Recoletos se cierra la temporada con Redescubriendo el Mediterráneo, una muestra que explorará los distintos motivos que llevaron a artistas (como Van Gogh, Cézanne, Renoir, Signac, Matisse, Bonnard o Picasso) a admirar el Mediterráneo. Para ello, se captarán los itinerarios, las experiencias y las inspiraciones que muchos de ellos vivieron.

BARCELONA

En la ciudad condal se han programado tres exposiciones a lo largo de todo el año. La Casa Garriga Nogués inaugura la temporada el 19 de febrero con la muestra de Brassaï, la misma que posteriormente itinerará a Madrid en mayo. Después, en junio, se presentará la exposición dedicada al fotógrafo japonés Shomei Tomatsu. Una fotografía que explora con una aguda mirada más de cincuenta años de la vida e historia de Japón. Cerca de 180 fotografías serán las que indiquen al espectador el camino a recorrer, tanto de manera cronológica como temática, y que le hará descubrir la transformación social que ha sufrido el país nipón durante esos años.

Por último, la tercera muestra que acogerá la sala barcelonesa abrirá sus puertas el 11 de octubre bajo el título Picasso-Picabia. Historia de la pintura. Una exposición que estará dedicada a este tándem del arte moderno y cuyo objetivo es relacionar a dos artistas determinantes en las vanguardias. Así pues, la muestra hará un recorrido desde la aparición del cubismo, el dadaísmo, el “clasicismo monstruoso” de finales de los años veinte, el periodo sombrío de la Segunda Guerra Mundial, hasta finalizar con una selección de sus últimos lienzos: Picasso vuelve a la figura humana y Picabia reduce el acto de pintar a frágiles monocromos salpicados de puntos. Para ello, se servirá de más de 100 obras y documentos de archivo confrontados.