A propósito de la trienal 50 Jours pour la Photographie en la ciudad de Ginebra, el centro de fotografía dedica sus salas a la reflexión sobre la sociedad contemporánea y el control en el que está sumergida. Más allá de los beneficios que pueda aportar la tecnología, es ésta al mismo tiempo, carcelera de la intimidad y libertad de los ciudadanos. Por eso la exposición Caméra (auto) Contrôle, expone lo que se pueden considerar hechos irrefutables: cámaras de seguridad en aparcamientos, gasolineras, bancos, calles y demás espacios públicos controlando los movimientos de los transeuntes. Se trata de un fenómeno que lleva ocurriendo al menos treinta años y que poco a poco, se ha instaurado en nuestras vidas.

Precisamente la cotidianiedad de cámaras de video y de fotos han provocado una aceptación pasiva de su existencia. Esta exposición traduce dicha aceptación en la explosión del uso del selfie y la exhibición de datos e imágenes personales en las redes sociales. Esta muestra apunta al mismo tiempo, que no ha existido ningún movimiento social contra la vigilancia masiva. A través de obras de Harun Farocki, Dan Graham, Gary Hill, Ann Hirsch, Vangelus Vlahos o Josep María Martin entre otros, la exposición reafirma lo que muchos como Michel Foucault defendían: la exposición pública de datos personales gustosa y voluntariamente alimentan aún más el sistema capitalista.

(Caméra (auto) Contrôle. Centro de Fotografía de Ginebra. Desde el 1 de junio hasta el 31 de julio de 2016)