En la sala contigua el audio de una performance de Allan Kaprow reza: “ahora”. Al otro lado del tabique tres bailarines activan una pieza de Una exposición coreografiada, comisariada por Mathieu Copeland. Una muestra que, según palabras del curador, no trata sobre el cuerpo sino sobre el movimiento. Y que se desarrolla en el presente, en el tiempo inmediato. Una exposición coreografiada fue concebida inicialmente en  la Kunsthalle de St Gallen (Suiza) y en La Ferme du Boisson, de Noisiel (Francia) entre 2007 y 2008. Siguiendo la línea institucional del Centro de Arte 2 de mayo (CA2M) hacia acontecimientos que sucedieron en el pasado y que se vuelven a interpretar ahora (por ejemplo, la mencionada exposición sobre Allan Kaprow, Zonas de confort, inaugurada a su vez en junio de 1975 en la Galería Vandrés de Madrid), el proyecto cobra vida de nuevo desde el 16 de septiembre hasta el 15 de octubre.

Durante un mes, siete bailarines y performers habitarán el CA2M y se moverán por las distintas zonas del museo, dejando que el espectador no contemple la obra de arte sino que sea rodeado por ella. Se trata de cuestionar la materialidad de lo que habitualmente vemos en los espacios expositivos – una línea de investigación que marca el trabajo curatorial de Copeland. La muestra se articula en torno a la noción de partitura como escritura de un acontecimiento temporal y físico. Así, las distintas instrucciones que tienen que seguir los performers han sido concebidas por Fia Backströn, Cecilia Bengolea, Johan Bokaer, Time Etchells, Karl Homqvist, Jennifer Lacey, Roman Ondák, Michael Parsons y Michael Portnoy.

La exposición se acompaña además de la traducción de Coreografiar exposiciones, una publicación en la que han participado, entre otros nombres, Jerôme Bel, Boris Charmatz, André Lepecki, Manuel Segade o Loreto Martínez Troncoso. Una gran contribución a la escasa presencia de textos sobre danza y performance en España, así como a la investigación sobre la relación entre las artes visuales y escénicas.

Volver a presentar un proyecto siempre supone arriesgarse a cambios. Si en el original las estancias eran más pequeñas, ofreciendo un trabajo más íntimo, más cercano, en el CA2M se juega con la amplitud del espacio y con cierta “distancia” institucional. Por otro lado se mantiene la  intención de polifonía del proyecto: el comisario se desdibuja  en una autoría que es a su vez fragmentada en otras muchas, desde las instrucciones de los coreógrafos hasta la activación de los distintos performers: Joaquín Abella, Pablo Durango, Amalia Fernández, David Herráez, Inma Marín, Lara Ortiz, Patricia Roldán y Tania Arias Winogradow.

Tres de ellos bajan en este momento por la escalera del museo, tarareando distintos mantras: desde una melodía de Queen hasta el compás de  bulería. La acción se traslada. Salen a la calle. Allí continúan bailando una exposición coreografiada. Arriba, el vídeo de Kaprow sigue insistiendo: “ahora”.

(Una exposición coreografiada en Centro de Arte 2 de Mayo, Madrid. Desde el 16 de septiembre hasta el 15 de octubre de 2017).