La Tate de Londres repasa la evolución del arte conceptual desde los años sesenta, década en la que los artistas revisan los preceptos clásicos del arte y los convierten en una nueva forma de expresión con tintes más sociales. Son tiempos de conflictos en el norte de Irlanda, el gobierno de Tatcher y reivindicaciones feministas. El arte no es ajeno a las nuevas realidades sociales y son las ideas detrás del objeto las grandes protagonistas mientras qye  los materiales se vuelven más sofisticados. El arte sale de las galerías para mostrarse en la calle y en el mobiliario urbano, como los posters de los autobusese de Braco Dimitrijevic.

Los objetos cotidianos también son susceptibles de ser obras de arte, como las cintas sonoras de David Tremletti (The Spring Recordings, 1972) o los vasos de agua de Michael Craig-Martin (An Oak Tree, 1973) o Their Grassy Places de Bruce McLean. Artistas como Roelouf exponen en forma de pirámide 5800 naranjas (Soul City. Pyramid of Oranges) que invita al público a comerlas, transformando así la obra y la manera de entender la interacción con el visitante.

Roelof Louw. Soul City (Pyramid of Oranges), 1967

Roelof Louw. Soul City (Pyramid of Oranges), 1967

En la exposición se podrá ver las fotografías en blanco y negro de Keith Arnatt, Art as an Act of Retraction, en las que aparece comiendo trozos de papel con una palabra escrita en cada uno de ellos. El artista se come sus propias palabras. La muestra contará con obras de Simon Starling, Martin Creed, Damien Hirst, Conrad Atkinson, Victor Burgin, Michael Craig-Martin, Hamish Fulton, Susan Hiller, John Hilliard, Mary Kelly, John Latham, Richard Long, Bruce McLean, David Tremlett y Stephen Willats.