Nos sorprendía el catálogo de la última subasta de la casa Ansorena, los pasados días 19 y 20 de junio, en el que aparecía una cantidad impresionante de lotes de arte actual realmente sorprendente para lo que es el mercado de subastas español. Hay que empezar diciendo que las casas de subastas en España no han tenido una gran fe en el arte actual. Ni su público ni los propios responsables de las subastas se mueven cómodamente en un territorio sin límites, inestable y ajeno a las rígidas y estructuradas normas del clasicismo y la alta época. Para ellos el arte de hoy no tiene un valor claro, no han creído nunca en que las obras de arte que se exponen en galerías y museos puedan alcanzar precios elevados en una subasta abierta. El mercado internacional nos demuestra este gran error, un error que está estrechamente vinculado a la debilidad del mercado en España, que sólo parece reaccionar con maestros clásicos, joyas y algún objeto de “arts and crafts”, y con la lejanía de los equipos de las casas de subastas españolas de la realidad artística nacional e internacional. Pero esto está cambiando, tiene que acabar por simples imperativos de supervivencia.


La primera de las dos sesiones de la subasta de Ansorena estaba dedicada al arte moderno y contemporáneo. Resultaba evidente (algo que los compañeros de la prensa generalista han dejado claro) que se trataba de una venta de desguace de una colección realizada en ARCO, es decir una colección, en este caso varias colecciones, privadas y semiprivadas, realizada en poco tiempo y de una manera apresurada, al filo del boom económico. El nombre era AFINSA y la empresa de asesoría de coleccionismo Untitled Art Consulting, y se ve que las compras podían haber cimentado una gran colección pero para eso hace falta no sólo dinero y buen ojo, sino tiempo. El dinero parece haberlo habido, el buen ojo es siempre algo muy subjetivo pero estas compras respetaban el orden canónico del arte actual, pero ha faltado tiempo. De pronto vino la crisis, cerró AFINSA llevándose por delante ahorros de toda una vida de personas que querían comprar “duros a peseta”, una vez más el más listo se ve atrapado por el timo de la estampita versión 2.0.


A río revuelto, ganancia de pescadores. Este podría ser el lema de esta espléndida subasta, que eleva el nivel de las subastas española aunque lamentablemente no confiamos que tenga una brillante continuidad. Se vendía la colección de arte actual español e internacional de AFINSA y también la de un coleccionista madrileño (no sabemos si toda o parte), y el resultado han sido 171 lotes en los que había desde obras de Carmen Laffón, Luis Feito, Francisco Bores y Manolo Rivera, entre otros, con estimaciones a la baja desde 10.000 euros, pero poco a poco los lotes empezaban a acercarse al día de hoy y los precios a subir en miles de euros. Llegando a una escultura de Jaume Plensa que de salida tenía un precio entre 85.000 y 110.000 euros.


La curiosidad es que por primera vez se subastaban en España, juntos y revueltos, nombres como John Baldessari, Thomas Ruff, Julião Sarmento, Do-Ho Suh, Mona Hatoum, Andreas Gursky… etc, hasta una instalación de Nacho Criado que actualmente está expuesta en la muestra del Reina Sofía en el Palacio de Velázquez, algo nunca visto antes en España. El resultado de la subasta demuestra que a pesar de la crisis y de la prima de riesgo, etc., el dinero sigue fluyendo en torno al arte más actual, que los más avispados de España y del extranjero aprovechan para comprar ahora lo que antes era demasiado caro y que la subasta de obras de arte contemporáneo es una herramienta excelente para conseguir liquidez rápida y obras excelentes que se nos escaparon en su día.


Entre las cotizaciones mas interesante destacaríamos las siguientes: Lote 93 Thomas Struth Pergamon Museum 6, Berlín, 1996, rematado en 144.000 euros; La lectora, Lote 46 escultura de Manolo Valdés rematada en 114.000 euros; Lote 71 John Baldessari Prima Face (Third State) From Aloof to Vapid, rematado en 108.000 euros. En 72.000 euros se vendió la foto de Andreas Gursky, La Defense Drehasbeiten; Composición Suprematista de Kasimir Malevitch, Lote 22, fue vendido por 86.400 euros; de Dan Graham Triangle with Circular Inserts, Variations D, 1997 se vendió en 84.000 euros. Uno de los remates que más subió fue el Lote 73 de Rodney Graham que con una estimación de 1.700-2.200 euros alcanzaría un remate de 52.800 euros finalmente.


La segunda sesión volvió a las joyas, una especialidad más frecuente en las subastas españolas, confirmando, de alguna manera oscura, que esta subasta de arte actual ha sido coyuntural y que tal vez, sólo tal vez, nunca se repita y posiblemente tengan que pasar muchos años para que se considere normal.


Imagen: Do-Ho Su. Floor Modu, detalle, 2010.