En la década de 1960 tiene lugar el nacimiento de un movimiento artístico que se caracteriza por el uso de materiales pobres, de fácil adquisición como pueden ser maderas, hojas o rocas, vegetales, carbón o arcilla, e incluso materiales de desecho o basura, por lo que estos carecían de valor. Su máxima era huir de la comercialización del objeto artístico, ocupar el espacio y exigir la intervención del público. Con la exposición Un art pauvre, el Centre Pompidou de París propone examinar las prácticas artísticas vinculadas a la cuestión de pobre en la creación, en las artes visuales, en la música, diseño, arquitectura, performance, teatro y en el cine, desde el enfoque de Arte Povera. Los artistas que pertenecen a este movimiento no intentan hacer de la paja o los trapos oro, buscan la activación simbólica de un material, no deja de ser una forma de reciclaje, que nace de la oposición al Arte Pop y al minimalismo. El crítico Germano Celant, en el año 1967, acuño el nombre de Arte Povera a este movimiento, y Alighiero Boetti creó un Manifiesto en el que se compilaban dieciséis nombres vinculados al arte pobre.

Esta exposición se basa en la riqueza y la amplitud de la colección del centro en torno al Arte Povera, siendo una de las más importantes del mundo y que data del año 1964 hasta el 1974. La muestra es un recorrido a través de cuarenta obras que revelan la diversidad de la corriente y que posee obras de las principales figuras del movimiento como son Giovanni Anselmo, Alighiero Boetti, Poer Paolo Calzolari, Mario Ceroli, Luciano Fabro, Piero Gilardi, Pino Pascali o Mario Merz entre otros.

(Un Art Pauvre, Centre Pompidou, París. Desde el 8 de junio al 29 de agosto del 2016)