A partir del 27 de abril y hasta el 16 de junio se presenta en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife esta muestra que incluye trabajos de Eduardo Manrique, Miguel Pérez y Rubén Acosta quienes plantean, mediante diferentes disciplinas, la relación entre la naturaleza y los nuevos espacios arquitectónicos que intentan respetar el entorno donde se instalan y que integran lo inerte y la vida, las edificaciones y el espacio natural que ocupan. Estas construcciones constituyen una forma de colonización para el hombre y esta exposición demuestra que es posible cohabitar con la naturaleza a pesar de la necesidad de construir para nuestra subsistencia. Los tres artistas participantes han nacido en Lanzarote, una isla en la que especialmente se ha respetado la relación entre arquitectura y naturaleza como demuestran por ejemplo las ideas que César Manrique desarrolló en la isla. Ellos son la mirada más contemporánea a esta relación del hombre y el espacio habitable: la fotografía de espacios urbanos de Rubén Acosta se vincula a la pintura de paisajes abstractos de Miguel Pérez hasta llegar a la escultura volumétrica de Eduardo Manrique