Dentro de la línea de recuperar archivos fotográficos de la historia de la fotografía española, le llega el momento a la obra de Antoni Arissa (Barcelona, 1900-1980), un absoluto desconocido para las nuevas generaciones y ahora prácticamente todos los que no siendo catalanes no han tenido la mínima curiosidad por los orígenes y fundamentos de una fotografía local mucho más rica e interesante de lo que se podría suponer. De hecho Arissa. La sombra y el fotógrafo 1922-1936 es la primera muestra antológica dedicada a Arissa, y reúne un total de 160 fotografías. La figura y la obra de Arissa es característica de su tiempo, un cruce vertiginoso de novedades en las que la fotografía sería una forma de expresarse, y un culto a lo nuevo: sus inicios pictorialistas se vieron poco después abolidos por su vocación innovadora y se aferra a la nueva visión, en una unión que solamente la Guerra Civil desharía definitivamente: Arissa es un precoz artista que después de la guerra caería en el olvido hasta que a principios de la década de 1990, la exposición Las vanguardias fotográficas en España, recogió 6 fotografías de Arissa, iniciando así el proceso de recuperación de su figura.
La muestra se completa con un ciclo de proyecciones sobre la fotografía contemporánea española y un programa educativo que incluye visitas comentadas, actividades escolares y talleres dirigidos a adolescentes, familias y colectivos con necesidades especiales. (Espacio Telefónica, Madrid. Desde el 4 de junio hasta septiembre).

Imagen: Antoni Arissa, El beso, 1930-1936.

Dentro de la línea de recuperar archivos fotográficos de la historia de la fotografía española, le llega el momento a la obra de Antoni Arissa (Barcelona, 1900-1980), un absoluto desconocido para las nuevas generaciones y ahora prácticamente todos los que no siendo catalanes no han tenido la mínima curiosidad por los orígenes y fundamentos de una fotografía local mucho más rica e interesante de lo que se podría suponer. De hecho Arissa. La sombra y el fotógrafo 1922-1936 es la primera muestra antológica dedicada a Arissa, y reúne un total de 160 fotografías. La figura y la obra de Arissa es característica de su tiempo, un cruce vertiginoso de novedades en las que la fotografía sería una forma de expresarse, y un culto a lo nuevo: sus inicios pictorialistas se vieron poco después abolidos por su vocación innovadora y se aferra a la nueva visión, en una unión que solamente la Guerra Civil desharía definitivamente: Arissa es un precoz artista que después de la guerra caería en el olvido hasta que a principios de la década de 1990, la exposición Las vanguardias fotográficas en España, recogió 6 fotografías de Arissa, iniciando así el proceso de recuperación de su figura.
La muestra se completa con un ciclo de proyecciones sobre la fotografía contemporánea española y un programa educativo que incluye visitas comentadas, actividades escolares y talleres dirigidos a adolescentes, familias y colectivos con necesidades especiales. (Espacio Telefónica, Madrid. Desde el 4 de junio hasta septiembre).

Imagen: Antoni Arissa, El beso, 1930-1936.