Dieciocho minutos. Eso es lo que dura el video experimental Tehran Geles del artista Arash Nassiri. Nacido en 1986 en Teherán y criado y formado en París, este artista hace uso de efectos especiales, modificaciones, juegos lumínicos y visuales para convertir la ciudad de Los Ángeles en un holograma de la capital iraní en los años setenta. En el video, premiado con el Prix des Amis du Fresnoy, los rascacielos estadounidenses reflejan mensajes en persa, mujeres con hiyab iraníes, coches de la época, … un salto en el tiempo para recordar la americanización que vivió la capital de Irán previo a la revolución de 1979. Un salto al pasado de la historia de su país pero que al mismo tiempo, actúa como una premonición del posible futuro de Irán: una vuelta a la influencia estadounidense. Sobre este tema, el peso que ejerce Estados Unidos sobre el resto del mundo también trata en Tune Tracks (2010) sobre el fenómeno del tuning en Estambul como símbolo de rebeldía y progreso.

La Fundación Suñol expone este video y otras dos instalaciones más. La primera, formada por 3 pantallas genera un juego de luces y reflejos en edificios usando la técnica de la holografía. La segunda instalación se encuentra en el exterior con luces ledes y fuegos artificiales creando la imagen de carteles publicitarios antiguos y desfasados. A modo de collage mediante video, luces, fotografía y tecnología, Nassiri crea espacios y paisajes imaginarios que bien podrían ser reales y que en cierto modo, lo son en el recuerdo de los individuos.

(Arash Nassiri. Fundación Suñol, Barcelona. Desde el 26 de mayo hasta el 11 de junio de 2016)