El Reino Unido ha aprobado y ya está aplicando el derecho de participación de beneficios de la venta de una obra de arte para los herederos de los artistas. Ahora los familiares de los artistas ingleses recibirán, hasta setenta años después, beneficios por las ventas y reventas que se hagan de sus trabajos. Con esta medida el Reino Unido adopta la nueva normativa europea que, para muchos, es una desventaja mercantil con respecto a otros países como Estados Unidos o China. Inglaterra lleva por ello eludiendo esta ley desde 2006 pero su asunción, en 2012, era inaplazable.