El proyecto pedagógico de Arteleku no termina, pese al fin de una de las etapas más lúcidas del centro vasco; su continuación viene de la mano de Kalostra, un nuevo modelo, que tomando como referencia al anterior, plantea ahora un proyecto diferente. Un nombre que puede resultar extraño, pero que tiene una explicación: en euskera claustro es kalostra, con alusión al espacio donde se sitúa, el antiguo convento de Santa Teresa. Kalostra, que cuenta con Xabier Gantzarain coordinador general, es una escuela experimental de arte, con la enseñanza colectiva a través de debates y el contacto directo con los artistas como eje principal de la programación. Comienza su andadura con cursos de 6 meses (de dos trimestres cada uno), en los que la forma y el método se decidirá en cada temporada, y con un máximo de 15 alumnos. El primer curso, que comienza en marzo, tiene como responsables a Ana Laura Aláez, Ibon Aranberri, Jon Mikel Euba, Asier Mendizábal, Itziar Okariz y Sergio Prego. Un nuevo espacio para aprender y experimentar que, de momento, nos deja con ganas de saber más.