La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz (1949) ha sido elegida Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Tras licenciarse en Bellas Artes en el Instituto de Arte de San Francisco comienza a trabajar como fotógrafa autónoma y consigue entrar, en 1971, en la revista Rolling Stone. Fue allí donde empezó a destacar por sus propuestas arriesgadas y diferentes, más narrativas e intimistas de lo habitual, en reportajes y portadas. Una de las más famosas, la del abrazo desnudo de John Lennon a una Yoko Ono completamente vestida, la última fotografía de este músico antes de su asesinato en 1980.

En 1983 Leibovitz deja la Rolling Stone e inicia su relación con Vanity Fair y otras publicaciones como Vogue. En este tipo de medios se dedica sobre todo al retrato de grandes celebridades y reportajes de moda, convirtiéndose con esta labor en la fotógrafa mejor pagada del mundo (se especula que por su trabajo en Vanity Fair puede llegar a cobrar cerca de dos millones de dólares al año). Fotógrafa oficial no sólo de estrellas del cine, la moda y la música, sino de eventos como los Juegos Olímpicos de Atlanta o la Reina de Inglaterra.

En un plano más personal e intimista, Leibovitz ha realizado fotografías con cierto corte autobiográfico, retratando a sus familiares y a la que fue su pareja, la filósofa Susan Sontag, reiteradamente.

Capaz de pasar de una fotografía directa y emotiva en blanco y negro, a otra escenificada y barroca, de mezclar el tono comercial de su obra con la controversia y la polémica, no hay duda de que Leibovitz es una de las fotógrafas más destacadas de la fotografía de los siglos XX y XXI.

Imagen: Retrato de Annie Leibovitz.