Cuando Andrew Wyeth falleció a los 91 años en su casa de Filadelfía, fueron muchos los que definieron su pérdida como el fin de la pintura realista en norteamérica. Sus pinturas plasmaron la vida y habitantes de su ciudad natal, Chadds Ford en Pensilvania. Ahora el Museo Thyssen recupera su obra y la de su hijo Jamie (1946), también pintor, en una retrospectiva con 60 obras que recorren la trayectoria  paralela de ambos.

Nacidos en una familia que potenció sus intereses artísticos, especialmente el padre y fue precisamente el ambiente familiar, lo conocido, lo cercano lo que realmente les inspiró a ambos. Desde los paisajes de Pensilvania, los retratos de amigos y familiares como Siri o Christina Olson, hasta sus animales domésticos o las habitaciones en las que vivieron, fueron los temas que discurren en sus pinturas.

Andrew Wyeth. Christina Olson, 1947.

Andrew Wyeth. Christina Olson, 1947.

Esta muestra está comisariada por Timothy J. Standring, conservador de pintura y escultura de la Gates Foundation del Denver Art Museum, que ha cedido obras para esta exposición. Paralelo a la muestra, el Thyssen exhibe una exposición fotográfica, The Secret Sits. (Wyeth Wonderland), con 27 imágenes realizadas por Joséphine Douet, quien ha seguido lo lugares de inspiración y ambientes cotidianos  de Andrew y Jamie Wyeth.

Joséphine Douet

Joséphine Douet

 

(Wyeth: Andrew y Jamie en el estudio. Museo Thyssen, Madrid. Desde el 1 de marzo hasta el 19 de junio de 2016)