Mientras México rinde homenaje a Manuel Álvarez Bravo, uno de sus fotógrafos más emblemáticos, la Fundación Mapfre de Madrid también le dedica una exposición monográfica que recorre prácticamente toda su trayectoria. Desde las primeras obras que se conservan del autor -tras destruir sus primeras imágenes de influencia pictorialista-, unas instantáneas constructivistas de los años veinte influidas por Modotti y Weston, pasando por sus composiciones abstractas, su vuelta a la figuración de los años treinta y los juegos ópticos que por aquel entonces realizaba con luces, vidrios y espejos; o sus tanteos con el cine y sus implicaciones con la política, y hasta llegar a sus últimos trabajos en los que la ensoñación y lo poético dominan sus imágenes.

Una muestra que reúne imágenes cumbre de la fotografía como Obrero en huelga, asesinado (1934) y que evidencia las transformaciones acontecidas en México desde la Revolución de 1910 hasta convertirse en la gran urbe que es hoy en día. Casi un siglo en imágenes de la mano de Álvarez Bravo. Hasta el 19 de mayo.