El artista Ahmed Mater está siendo víctima de una campaña de acoso online debido a su participación, este verano y hasta diciembre, en la muestra West End organizada por el Museo de Jerusalem en Israel. La polémica ha surgido tanto por su participación en sí como por la obra elegida para acudir a la muestra Evolution of Man (2010). Por un lado el problema con su inclusión (y la de otros siete artistas de Oriente Medio) se debe al hecho de que el museo que hizo la muestra se encuentra en uno de los puntos de la ciudad más radicales ideológicamente (Mea She’arim), un barrio ultraortodoxo judío. De hecho, se encuentra sobre la línea verde que de 1948 a 1967 dividió las secciones de Jordania e Israel de Jerusalem. Pero además, por otro lado, ha molestado especialmente a ciertos miembros de la comunidad saudí el que la obra incluida sea un dura crítica en la que se relacionan la especulación con el petróleo con el suicidio. Desde que la muestra se abrió en agosto el facebook del artista se llenó de protestas que ahora se han materializado en una petición de firmas que se va a presentar al Ministro del interior saudí y mediante la cual se quiere acusar al artista de traición. El museo ha insistido en que Mater no es responsable de nada en tanto en cuanto la obra la envió un coleccionista privado norteamericano además del hecho de que, a diferencia de artistas de otras nacionalidades como los iraníes, los saudíes no tienen un listado de países o instituciones donde no pueden exponer. Al respecto Mater, que actualmente tiene obras expuestas en la Bienal de Venecia y Los Angeles County Museum of Art, no ha hecho ninguna declaración al respecto pero una vez más la censura y la política -de una y otra parte- perjudican al arte.