Tras 244 años produciendo conocimiento universal de la A a la Z, la mítica Enciclopedia Británica ha decidido dejar de publicarse en papel y continuar sólo con su versión digital. Las razones son las habituales en estos casos: el ahorro de papel y de espacio o la mejor actualización y precisión de la información, por no mencionar el hecho de que los paradigmas de lectura y comunicación están cambiado y, con ello los soportes, los medios e incluso la propia información. Por tanto la edición de 2010 será la última. De ella se vendieron 8.000 ejemplares, una cifra nimia si la comparamos con los 120.000 ejemplares distribuidos una década antes, aunque todavía es un número sustancial si tenemos en cuenta que la Enciclopedia Británica cuesta unos 1.400 dólores algo que, dada la abundancia de contenidos gratuitos en la red, ha contribuido definitivamente a su cierre en papel. Nuevos tiempos, nuevos caminos.