La afirmación de que el tiempo no tiene clemencia se hace cada vez más patente. Dieciocho meses después de serle detectado un melanoma, fallecía este fin de semana el artista Chris Burden. A partir de ahora su nombre irá siempre acompañado de 1946, el año en que nació, y 2015, el año en que ha fallecido. Fue un pionero de la performance, siempre radical y nunca exento de polémica; su tesis doctoral en la Universidad de California era sólo el preludio de un trabajo de performance donde el peligro personal se convertía en protagonista. Era 1971 y Burden se encerraba en su taquilla durante cinco días, en Five Day Locker Piece. Una de sus piezas más conocidas es la famosa Shoot, también de 1971, que llevó a cabo en el F Space de Santa Monica, cuando fue disparado en el brazo a cinco metros de distancia. Le siguieron más de 50 performances en los siguientes años, como Trans-fixed, donde se crucificaba a un coche Volkswagen (1974). En los 80 se decantó por esculturas de gran tamaño, que sin embargo no serán por lo que será recordado. Su defensa de la performance como vía para mostrar las pulsiones de una sociedad tan particular como la americana le acompañó toda su vida, y en 2005 era expulsado de la Universidad de California, donde impartía clases desde 1978, al apoyar a un alumno que entró en las clases con una pistola que parecía real. Polémica, sin duda, pero altamente crítica con un país donde se repiten escenas de violencia juvenil en los institutos cada cierto tiempo. Burden, reflexivo y radical, no dejó nunca de mostrar la cara menos amable y más dolorosa de la sociedad de su tiempo. Un triste fallecimiento que deja una huella imborrable en la historia de la performance y en la historia del arte.


Imagen: Chris Burden. “747” January 5, 1973 Los Angeles, California, at about 8am at a beach near the Los Angeles International Airport, I fired several shots with a pistol at a Boeing 747.

La afirmación de que el tiempo no tiene clemencia se hace cada vez más patente. Dieciocho meses después de serle detectado un melanoma, fallecía este fin de semana el artista Chris Burden. A partir de ahora su nombre irá siempre acompañado de 1946, el año en que nació, y 2015, el año en que ha fallecido. Fue un pionero de la performance, siempre radical y nunca exento de polémica; su tesis doctoral en la Universidad de California era sólo el preludio de un trabajo de performance donde el peligro personal se convertía en protagonista. Era 1971 y Burden se encerraba en su taquilla durante cinco días, en Five Day Locker Piece. Una de sus piezas más conocidas es la famosa Shoot, también de 1971, que llevó a cabo en el F Space de Santa Monica, cuando fue disparado en el brazo a cinco metros de distancia. Le siguieron más de 50 performances en los siguientes años, como Trans-fixed, donde se crucificaba a un coche Volkswagen (1974). En los 80 se decantó por esculturas de gran tamaño, que sin embargo no serán por lo que será recordado. Su defensa de la performance como vía para mostrar las pulsiones de una sociedad tan particular como la americana le acompañó toda su vida, y en 2005 era expulsado de la Universidad de California, donde impartía clases desde 1978, al apoyar a un alumno que entró en las clases con una pistola que parecía real. Polémica, sin duda, pero altamente crítica con un país donde se repiten escenas de violencia juvenil en los institutos cada cierto tiempo. Burden, reflexivo y radical, no dejó nunca de mostrar la cara menos amable y más dolorosa de la sociedad de su tiempo. Un triste fallecimiento que deja una huella imborrable en la historia de la performance y en la historia del arte.


Imagen: Chris Burden. “747” January 5, 1973 Los Angeles, California, at about 8am at a beach near the Los Angeles International Airport, I fired several shots with a pistol at a Boeing 747.