Inclasificable, autorreferencial, egocéntrico, maldito, la obra y la persona de Ger van Elk (Amsterdam 1941—2014) admite muchos calificativos pero realmente ninguno le hace toda la justicia que se merece. Enmarcado como artista conceptual, probablemente el más importante junto con su buen amigo Bas Jan Ader, incluido dentro del movimiento conceptual que propiciaría la galería Art & Project entre 1970 y 1987 (con artistas como Gilbert & George, Jan Dibbets, Sol LeWitt, Lawrence Weiner o Allen Ruppersberg). Pertenecía a la misma generación que Jan Dibbets y junto con él figuraba entre los artistas más destacados e internacionales de su país. Su reconocimiento sucede a partir de que Harald Szeeman le integrase en la mítica exposición When Attitudes Become Forms, en la Kunsthaus de Berna en 1968. Viviría durante algunos de sus mejores años en Los Ángeles, donde establecería una gran amistad con el también artista holandés Bas Jan Ader, una de las figuras más enigmáticas del arte contemporáneo. Su obra se divide entre esculturas, video, instalaciones y fotografía, lo que define mejor que nada su capacidad de cambio y su interés por los medios y lenguajes más diversos.

Imagen: Ger van Elk. The Co-Founder of the Word O.K., 1975.