La Tate Modern vuelve a fijarse en la fotografía. Esta vez, Performing for the camera, es un recorrido a través de la historia de la fotografía y el uso de la perfomance desde su invención. El autoretrato, el selfie, la improvisación, la identidad, el humor… son algunos de los temas sobre los que esta muestra reflexiona. Más de 500 fotografías y 50 artistas como Yves Klein, Yayoi Kusama, Cindy Sherman Hannah Wilke o Samuel Fosso estarán presentes. Además destacamos 5 artistas, escogidos por el comisario Simon Backer como representantes de la evolución de la fotografía y el retrato:

El fotógrafo francés Nadar, (Gaspar-Félix Tournachon) fue un personaje admirado en París y su estudio era parada obligatoria para compañeros de profesión y para todo el ambiente artístico relevante. Tanto es así que retrató con asiduidad a actores y actrices como Sarah Bernhardt, Charles Deburau, o el poeta Charles Baudelaire. Sus fotografías se caracterizan por la gran expresividad de sus personajes y por plasmar con maestría las complejas emociones humanas.

Francesca Woodman, la joven ítalo-americana que acabó con su vida con tal sólo 22 años sigue despertando la admiración de generaciones. Sus fotografías, entre el surrealismo y el expresionismo, reflejaban sus angustias y miedos personales. El desnudo, no sólo físico sino emocional, es recurrente en sus series fotográficas.

Eikoh Hosoe pertenece a una de las generaciones de fotógrafos japoneses más importantes. A finales de los sesenta exhibe An American Girl in Tokyo, convirtiéndose en un referente internacionales, aunque su colaboración con Yukio Mishima en el libro Barakei le encumbró como fotógrafo. También trabajó junto al coreógrafo Tatsumi Hijikata creador de la danza Butoh.

Tokyo Rumando cuya obsesión se centra en el cuerpo de la mujer, el dominio de la sexualidad y el mundo de las fantasías eróticas. Para ello, las mujeres que aparecen en sus imágenes, aunque fuertes y femeninas, no maquillan la soledad o el resultado, a veces dramatico, del sexo.

Amalia Ulman se ha centrado en la sociedad digital y el uso de la imagen en la red social Instagram. A través de su propia cuenta, ha fingido ser una joven con aspiraciones holliwoodienses, deseosa de hacer uso de la cirugía estética para mejorar su físico y proclive a exhibir lujos. Esta perfomance, Excellences & Perfections, ha durado 4 meses, ha conseguido más de 90.000 seguidores en su cuenta, y para la artista es la demostración de que la feminidad que se expone en los medios masivos es una mera construcción alejada de la naturaleza real de la mujer.

 

(Performing for the camera, Tate Modern, Londres. Desde el 18 de febrero hasta el 12 de junio de 2016)