A sense of wonder se podría traducir al español como “un sentido de la maravilla” o “la capacidad de maravillarse”, un talento que no acompaña a todo el mundo. Realmente se precisa de un sentido específico, aquel sexto sentido quizás, para maravillarse con ciertas cosas que para otros pueden ser nimias, para embelesarte con algo sin saber muy bien cómo ni por qué, sólo lo sientes. Nada más. Quien posee esta sensibilidad tiene una forma de hacer cuidadosa, una atención especial hacia los elementos que le rodean, hacia las experiencias que vive y, en definitiva, un apego sublime a su entorno. Precisamente, Carles Congost es uno de los artistas que goza de esta cualidad y que certeramente a escogido esta misma frase (A Sense of Wonder) como título de su nueva propuesta expositiva que se inaugura el próximo 27 de enero en Bòlit, Centre d’Art Contemporani de Girona y que podrá verse hasta el 30 de abril. A Congost se le ha asociado con el llamado club culture, cuya característica principal es su estética inspirada por la moda, la música, la publicidad y que él ha reflejado en sus piezas a la hora de recrear el universo adolescente con mucha ironía y sensualidad. En esta muestra, comisariada por David Santaeulària, se reúnen los cuatro trabajos más recientes del artista catalán.

Estas cuatro obras se presentan –y se interpretan– de manera individual aunque entre ellas mantienen numeres conexiones tanto en las temáticas habituales de Congost ya mencionadas como en la manera de formalizarlo (cuidando la puesta en escena, utilizando el sentido del humor…). Carles Congost presta una especial atención al lenguaje cinematográfico, del que se sirve para utilizar aspectos cotidianos, y generalmente asociados a subgéneros, como temas centrales. Uno de los proyectos que acoge Bòlit es The Artist behind the Aura (2014), que fue creado específicamente para el Centro de Arte Komplot de Bruselas y en el que el artista optó por exponer todos aquellos trabajos no realizados. ¿Qué hace la gente por dinero? Esta es la premisa que se marcó Congost al realizar Simply the best, una producción de la Manifiesta 11 celebrada en 2016 en Zurich, y que pretendía resolver trabajando con profesionales del entorno. El resultado: la demostración de que la sociedad suiza es mucho más contradictoria de lo que parece. Por su parte, Abans de la casa / Un biopic inestable a través del sonido Sabadell (2015) se centra en la música italo disco que se generó en Sabadell a finales de los 80; y Wonders (2016) toma su estructura a raíz de las voces de dos de los miembros de Musical Youth, Dennis Seaton y Michael Grant, para construir un relato con anécdotas personales de los artistas y reflexiones sobre la industria musical. Dos proyectos distintos cuyo denominado común es desmentir algunos tópicos en torno al género del biopic musical. A Sense of Wonder supone una buena manera de acercarse al trabajo más reciente de Congost y, a través de ello, apreciar la sensibilidad del catalán.

(A Sense of Wonder Carles Congost en Bòlit, Centre d’Art Contemporani, Girona. Desde el 27 de enero hasta el 30 de abril de 2017)