El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía celebra estos días el cumpleaños de su pieza más célebre El Guernica. Esta obra pintada por Picasso como repulsa ante la masacre acontecida en esta población y como grito contra la barbarie y la injusticia data de 1937 pero, sin embargo, lo que se celebra estos días es su llegada a Madrid hace 30 años. Realizada para el Pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París, desde 1939 se encontraba en el MoMA de Nueva York hasta que, tras arduas negociaciones, llegó finalmente a Madrid en 1981. Permaneció entonces en el Casón del Buen Retiro hasta que, en 1992, hizo su ingreso en el Reina Sofía que actualmente la custodia. Desde entonces se ha convertido en uno de sus referentes, en la insignia por la que el centro es mundialmente conocido y de ahí que, en conmemoración de su llegada, estos días se pueda ver una selección especial de los fondos de la colección junto con la pintura Femme assise dans un fauteuil (Dora) (1938)cedida por la Fundación Beyeler para la ocasión. Además, el MNCARS organiza estos días una serie de conferencias -como la de Timothy J. Clark- para contextualizar y entender mejor a Picasso y la que para muchos es su gran obra, El Guernica.