Los Fondos Regionales de Arte Contemporáneo de Francia, conocidos por sus siglas como FRAC, cumplen treinta años. En 1982 se establecían como parte de la ley de descentralización con tres objetivos: coleccionar la obra de creadores vivos, fomentar las actividades pedagógicas y facilitar el acceso al arte actual a localidades de todo el país sin importar su tamaño o su población. Una medida democrática que logró 23 colecciones diferentes, establecidas por todo el país con obras y peculiaridades diferentes pero que se comportan como un gran fondo de patrimonio nacional, financiado por el gobierno central pero con independencia en la gestión y en las tomas de decisiones a nivel regional.

Un conjunto histórico-artístico que conmemora su aniversario organizando distintas muestras en las que un artista tiene carta blanca para hacer una exposición a partir de los fondos que elija de cada colección. Una de las propuestas la ha realizado el artista español Jordi Colomer en el en el FRAC Basse-Normandie, una muestra La sopa americana en la que se pueden ver obras de Martha Rosler, Bill Owens o Sophie Ristelhueber entre otros. Hasta el 23 de agosto.