Los años ochenta en España supusieron un cambio en la forma de vida de todos aquellos que los vivieron y en las generaciones venideras. Si es cierto que aquellos que nacieron durante esos años o posteriormente, por no hablar de los que lo hicieron entrados el nuevo siglo, ven aquel periodo cubierto por un halo de clichés y estereotipos. La Movida, como se denominó el efecto cultural de los ochenta, supuso un antes y un después. La capital española ligó su nombre a este movimiento, aunque no fue la única en donde los acontecimientos culturales y sociales se revolucionaron. Definir La Movida es, en cierta parte, definir a una generación entera, un periodo histórico y cultural y la mejor forma de hacerlo es comenzando a a definirlo no como un movimiento  cultural sino como uno contracultural. Comenzó a finales de los 70 para vivir su mayor auge en los 80, luchando contra un pasado, sacudiendo la sociedad española con fuerza, que estaba sumida en un periodo posfranquista. De la represión política y moral que imperaba en España, se pasó a la explosión cultural, a la liberación, una especie de fiesta que invadió todos los campos de la cultura. Es cierto que la música fue el baluarte de este movimiento, que se inspiró en gran medida en el punk anglosajón y entre los que destacaron grupos como Los Secretos, Radio Futura, Alaska o Nacha Pop. Lugares de encuentro, como el Rock-Ola, que reabre sus puertas una vez más o La Vía Láctea, frecuentado hoy en día en la noche madrileña. Pero no solo de la música se nutria La Movida, dibujantes como Ceesepe, El Cubri o Nazario, fotógrafos como Alberto García-Álix o Miguel Trillo, que retrataron el panorama de esta sociedad que incluso invadió la televisión con programas como La Bola de Cristal o Popgrama, jugando un papel fundamental en la difusión de La Movida. O las revista La Luna o Madrid me mata entre otras. El cine de los ochenta también se impregnó de esta nueva manera de vivir, forjando autores de renombre como Pedro Almodovar.

Definir La Movida puede llegar a ser complejo, más si sopesamos todos los elementos externos a lo cultural que influyeron en ella de una u otra manera, como pueden ser las drogas. Lo que queda latente es que La Movida fue el resultado de un periodo anterior de restricciones y supuso una liberación de las mismas, radical, una explosión cultural que no solo dejó una huella imborrable en la sociedad de España, como demuestra la exposición que la Red Gallery de Londres inaugura el 9 de noviembre, mostrando un interés por aquella época. La exposición, comisariada por Miguel Borrego en colaboración con el Instituto Cervantes y la Embajada Española, titulada La Movida Madrileña, recoge parte de la obra de Miguel Trillo, Ouka Leele, Pepo Parandones y Beatriz Alonso, un compendio de fotografías, carteles, pósters, fanzine… El mismo día de la inauguración, el fotógrafo Miguel Trillo y Beatriz Alonso,participarán en una mesa redonda en donde se proyectará el documental De un tiempo a esta parte, de la misma Beatriz Alonso.

(La Movida Madrileña en Red Gallery de Londres. Desde el 9 de noviembre hasta el 27 de noviembre de 2016)