Durante los últimos días ha corrido por las redes sociales la noticia de que la directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), Consuelo Ciscar, por fin había sido cesada y que iba a convocarse un concurso público para cubrir su plaza siguiendo el Código de Buenas Prácticas. Una noticia que era un rumor, o más bien, un deseo del colectivo artístico de Valencia que se tradujo en la protesta festiva que ayer se llevó a cabo ante las puertas del museo y en la que participaron artistas, críticos y comisarios valencianos para exigir un cambio de rumbo en el IVAM. Una forma creativa de reivindicación que adelanta un futuro que se espera no tarde en llegar, porque, ¿qué sucedería si fuera cierto?