Después de lo que ha pasado en las últimas subastas, aventurar alguna teoría sobre estos resultados tan favorables, justo ahora, sería prácticamente inútil. A priori dichas cifras no parecen haber sido el resultado de ninguna complicada relación causa-efecto, no más que en otras subastas; tal vez la calidad de los lotes propuestos ha sido determinante para el éxito, tal vez los coleccionistas tenían ganas de gastar, tal vez hacía buena tarde…


El caso es que los resultados han superado con creces (más del 60%) los de noviembre del 2009. Increíble. Según los gráficos que nos proporcionan en Art Tactic, se han superado ligeramente los resultados de las ventas de arte contemporáneo realizadas en noviembre de 2007. ¡Qué capacidad de recuperación!
¿Y si enviamos a los mandatarios europeos a hacer un cursito a estas casas de subastas para ver si son capaces de recuperarse de la crisis con esos márgenes de ganancias? Sí, lo sabemos, no es lo mismo, pero qué bien si lo fuera…


La realidad es que las cifras obtenidas por Christie’s, Sotheby’s y una alucinante Phillips de Pury, no pueden más que provocar sorpresa. Tal vez a los no creyentes en el mercado estas cifras puede provocar otra sensación, algo más visceral, pero qué duda cabe que la remontada en los gráficos ya está más que encauzada: volvemos a los lujosos catálogos llenos de obras firmadas por un montón de ceros. La crisis ya parece una chirigota. Y la pregunta es la siguiente: ¿qué tiene que ver el mercado del arte con nosotros? O mejor ¿de qué manera nos influyen este tipo de subastas?


A este respecto, en un conocido blog de mercado se comentaba, de manera conciliadora, el hecho de que estas grandes cifras resultantes del mundo del arte eran muy positivas no solo para el sector, sino en líneas generales porque a la larga significaban impuestos y movimiento en el mercado. Será en un mercado como el americano, un mercado que a nosotros, desde España, nos parece ciencia ficción, o cuanto menos propio del lejano Oeste. Es algo así como si comparásemos las producciones de Hollywood con las Made in Spain. Nada que decir sobre la calidad de las películas o de sus actores, pero, ahí están las cifras de taquilla. Eso sí, de la misma manera que ocurre en la gran pantalla, lo que pasa allí en las subastas también nos influye: en este caso con una ráfaga de optimismo que, apenas sin fundamento, anime una buena conversación entre coleccionistas y galeristas (…)


Más en la edición en papel de EXIT Express #56, Diciembre 2010-Enero 2011, pp. 70-73.